Se
siente pequeña cuando se comparaba con un mundo tan grande y lleno de
tantas personas, bueno no todos los humanos que viven en él son
personas. Hay otros que simplemente lo aparentan, pero no tienen
sentimientos o los reprimen tanto que al final son incapaces de
liberarlos.
A
la pequeña Isolda le gusta ayudar a todo el que pueda. Cuando lo hace
se siente reconfortada consigo misma, consigue sentir que es una persona
un poco más completa. Según Isolda todo el mundo merece ser ayudado
cuando se siente mal y nunca pide nada a cabio, pero desde hace un par
de semanas no consigue hacer lo que se propone. Las personas que le
importan le cuentan sus problemas y ella escucha como ha hecho siempre,
pero no consigue hacerlas felices, las intenta aconsejar y no encuentra
las palabras adecuadas. Se siente inútil, débil, algo completamente
cotidiano, piensa que todo el mundo se cansará de ella. No sabe como
volver a lo que era antes.
Sabe que tiene a muchas personas a su alrededor que la ayudan y la quieren, pero por dentro se siente sola.
Se
acerca una etapa del año que anteriormente disfrutaba muchísimo, pero
hoy, no se siente capaz de aparentar sentirse bien, no puede ser ella la
única que siga manteniendo las costumbres, la que tire de su familia,
la que siempre esté dispuesta a todo. No se siente con fuerzas.