Este espacio que he creado va ha ser para mi el lugar donde podré desahogarme, decir todo lo que pienso y expresar mis sentimientos. No se si alguien leerá todo esto pero no me importa, solo quiero ser yo misma en algun lugar.

23 diciembre 2011

Isolda

Se siente pequeña cuando se comparaba con un mundo tan grande y lleno de tantas personas, bueno no todos los humanos que viven en él son personas. Hay otros que simplemente lo aparentan, pero no tienen sentimientos o los reprimen tanto que al final son incapaces de liberarlos.
A la pequeña Isolda le gusta ayudar a todo el que pueda. Cuando lo hace se siente reconfortada consigo misma, consigue sentir que es una persona un poco más completa. Según Isolda todo el mundo merece ser ayudado cuando se siente mal y nunca pide nada a cabio, pero desde hace un par de semanas no consigue hacer lo que se propone. Las personas que le importan le cuentan sus problemas y ella escucha como ha hecho siempre, pero no consigue hacerlas felices, las intenta aconsejar y no encuentra las palabras adecuadas. Se siente inútil, débil, algo completamente cotidiano, piensa que todo el mundo se cansará de ella. No sabe como volver a lo que era antes.
Sabe que tiene a muchas personas a su alrededor que la ayudan y la quieren, pero por dentro se siente sola. 
Se acerca una etapa del año que anteriormente disfrutaba muchísimo, pero hoy, no se siente capaz de aparentar sentirse bien, no puede ser ella la única que siga manteniendo las costumbres, la que tire de su familia, la que siempre esté dispuesta a todo. No se siente con fuerzas.

07 noviembre 2011

Gracias

Gracias por estar a mi lado, por hacer que uno de mis peores días sea cada vez mejor, por hacer que ría incluso cuando no puedo contener las lágrimas. 
 M.

Gracias por ser como eres, por que con el simple echo de mirarme ya consigues que olvide todo lo malo que haya podido pasar. Por que aún sin decir palabra me haces sentir bien. Te quiero
J.

04 noviembre 2011

Vuelve

No, no voy a seguir siendo la misma tonta que siempre va detrás de ti intentando que no te deprimas, que dejes a un lado tus problemas y seas feliz ¡No más!
Antes eras alegre, siempre estabas contenta, tu sonrisa era contagiosa, eras feliz… has cambiado ahora haces de tus problemas un mundo, sin ver que tienes personas que te quieren y que te apoyan, no das tu brazo a torcer y no tienes un poco de paciencia con la gente, no confías en que se puede cambiar.
Te quiero, sí, pero preocúpate un poco más por cómo nos haces sentir cuando dices que no te enfadas pero se ve que no estás contenta con lo que te decimos, el daño que me haces cuando no puedo verte un día y me dices que te tendrás que quedar tu sola en casa.
Ponte en mi lugar es duro intentar mantener una relación que poco a poco se marchita y se convierte en una costumbre que se hace por obligación, no quiero que nuestra amistad sea algo que tengo que hacer ¡No! Quiero tener lo mismo de antes, quiero que vuelvas a ser tú. 

Recuerdos


Hay días en los que las cosas de mi alrededor que hacen que me traslade de nuevo a los recuerdos que quedaron grabados en mi memoria.
Me gusta llegar a mi casa oler en primavera el césped recién cortado, pensar en cuando mi abuelo lo cortaba todas las semanas en mi jardín, yo me levantaba y una de las primeras personas que veía era a él. Me gusta ver que llueve, que huele a tierra mojada y empieza una nueva etapa del año. Ver como se marchitan los árboles y pierden sus anteriormente verdes hojas, para luego cubrirse de un manto blanco. Este manto blanco también cubre mi mente y me hace recordar las navidades en las que esperaba con impaciencia que alguno de mis hermanos se levantara y saliera a jugar conmigo a la nieve. Me tiraban al suelo por que era mucho más pequeña, me metían nieve por la espalda, comenzábamos guerras de bolas de nieve que no terminaban en muerte sino en un par de niños que no pueden parar de reír.
Me gusta recordar como mis abuelos se pasaban toda una mañana cocinado para que de vez en cuando apareciéramos alguno de mis hermanos o yo por la cocina y les quitáramos un poco de masa de croquetas sin que se dieran cuenta.
Me gusta trasladarme a este tipo de recuerdos, volver a mi infancia, hacerme pequeña e inocente de nuevo. Sí, cuando lo hago me duele volver a la realidad pero es algo que no se puede evitar.
Duele perder a las personas que han formado parte de ti desde que naciste, duele mucho pero es ley de vida. Lo único que puedes hacer es aprender a convivir con el dolor y conseguir recordar a veces llorando pero ya no por la tristeza si no por la alegría que te da pensar que tuviste en honor de disfrutar de esas personas.